sábado, 17 de marzo de 2012

Comentario del poema "Para estar contigo"


Para estar contigo
Sé que a solas, aburrido
De estar vivo y quedar muerto,
Pasas el tiempo, o te pasa
El tiempo sin tú quererlo.
Pues el fuego no la anima
Sino en lumbre pasajera,
Entiende la paradoja
De tu existencia incompleta.
La luna a veces es clara,
El aire a veces es tibio,
El cuerpo joven tan puro
Como siempre, y tan perdido.
El sino te lleva, y puedes,
Si así lo quieres, pararle,
Cuando seguir cansa. Entonces
Eres dueño en lo que vale.
Luego la vejez alcanza,
Y con ella ese recelo
De una falla, ajena o tuya,
En el ciclo ya completo.
No digas que no esperabas
Todo ello en el principio,
Y acepta, como si iguales,
Lo esperado y lo vivido.


Este poema pertenece al libro Vivir sin estar viviendo, el cual tiene como característica esencial el deseo de retener lo que irremediablemente se nos está escapando. Vivir sin estar viviendo expresa perfectamente la existencia vicaria de nuestro poeta. En este libro es fácil detectar un descenso en su inspiración: el poeta, más que abrir nuevas rutas, apura posibilidades ya existentes.

El tema del poema es la oportunidad perdida. Hay personas que se quieren y no pueden estar juntas; sin embargo, existen parejas en las que uno de los dos no da el paso que debería dar. Pasada la oportunidad, sólo queda lamentarse cuando ya es demasiado tarde y no importa quién fue el culpable:
Luego la vejez alcanza,
Y con ella ese recelo
De una falla, ajena o tuya,

Cernuda siente que no hay nada que lo ilumine en su vida que lo ayude a continuar, ni si quiera tiene un amor correspondido y esto hacer que le queden aún menos ganas de vivir.

Llegados a este punto la vida se convierte en una rutina sin que seas capaz de hacer nada para evitarlo. Sin darte cuenta y, tal y como se plasma en el título tan significativo del libro en el que se incluye este poema, acabamos “viviendo sin vivir” momentos dignos de recordar, nuestra existencia se reduce tan solo a dejar que el tiempo pase. El poeta además plasma aquí el paso de su vida, ya que si por él fuera no viviría lo que está viviendo, está dejando que pase el tiempo sin hacer nada destacable en su vida:

Sé que a solas, aburrido
De estar vivo y quedar muerto,
Pasas el tiempo, o te pasa
El tiempo sin tú quererlo.

Este poema, como tantos de esta etapa próxima al final, Cernuda cambia la perspectiva al dejar de hablar de si en tercera persona para empezar a hacerlo consigo mismo en un diálogo tenso y fulminante. Tanto es así que, según el poeta Saint- John Perse existe en este poema una alusión al suicidio dirigida ya a sí mismo:

El sino te lleva, y puedes, - Si así lo quieres, pararle, - Cuando seguir cansa. Entonces - eres dueño en lo que vale».


En el poema aparecen los siguientes recursos literarios:
  • Paralelismo: Aparece en los versos 9 y 10. “La luna a veces es clara,/ El aire a veces es tibio,” En estos dos versos se aprecia una estructura semejante.
  • Aliteración: En este poema es muy frecuente el sonido “s”, que puede representar el silencio y la soledad que siente Cernuda al escribir el poema.
Además, en la estructura del poema se aprecia que la mayoría de las oraciones de un verso terminan en el verso siguiente.
Respecto a la medida de los versos todos son de 8 sílabas:


Sé-que_a-so-las,-a-bu-rri-do 8
De_es-tar-vi-vo_y-que-dar-muer-to,8
Pa-sas-el-tiem-po,_o-te-pa-sa 8
El-tiem-po-sin-tú-que-rer-lo. 8



Comentario del poema "Nevada"

Nevada
En el Estado de Nevada
Los caminos de hierro tienen nombres de pájaro,
Son de nieve los campos
Y de nieve las horas.
Las noches transparentes
Abren luces soñadas
Sobre las aguas o tejados puros
Constelados de fiesta.
Las lágrimas sonríen,
La tristeza es de alas,
Y las alas, sabemos,
Dan amor inconstante.
Los árboles abrazan árboles,
Una canción besa otra canción;
Por los caminos de hierro
Pasa el dolor y la alegría.
Siempre hay nieve dormida
Sobre otra nieve, allá en Nevada.


Este poema pertenece al libro Un río, un amor (1929), que tiene carácter surrealista. Sus circunstancias personales, la inestabilidad económica, profesional y social lo empujaron a buscar en el surrealismo la libertad que tanto ansiaba. Cernuda desea alejarse de la realidad que le rodea y por esto no duda en acudir a evocaciones tan alejadas como los paisajes, como hace en el poema que analizaremos a continuación. En este libro sobresalen dos aspectos: la ausencia de amor y la actitud desafiante y crítica con la sociedad que le margina.

En este poema, el poeta siente que su realidad no merece la pena vivirla, no le gusta y por eso desea evadirse y lo hace aquí viviendo la realidad que a él le gustaría como un sueño. Cernuda prefiere vivir pensando en esa fantasía que a él le gusta, que vivir disgustado en su propia realidad.

Cernuda en este poema se desdobla en un cuerpo en pena que, consciente de no encajar en su lugar providencial, se vuelve nostálgico de otras tierras, otros lugares en los que quizás su deseo, esa pregunta del deseo, pudiera encontrar respuesta; este lugar anhelado aparece en este poema, un lugar imaginario en donde el deseo homosexual es natural, natural con el sentido de “normalidad” y natural en la medida en que los elementos de la naturaleza tienden a desear a sus semejantes. Este deseo homosexual aparece metaforizado mediante elementos paisajísticos, el los que dos cuerpos iguales se abrazan, se besan... como en el siguiente fragmento de este poema:

Los árboles abrazan árboles,
Una canción besa otra canción;
Por los caminos de hierro
Pasa el dolor y la alegría.
Siempre hay nieve dormida
Sobre otra nieve, allá en Nevada.

Quizás por el estímulo del surrealismo, Cernuda se atreve a mostrar el carácter de su amor y de su deseo. Lo que en Primeras Poesías aparecía como un secreto, pasando por la descripción de la belleza de un cuerpo masculino, se vuelve aquí un secreto a voces. Esto diferencia una característica de la poesía de Cernuda, frente a otros poetas homosexuales que mantienen más borrosa su identidad sexual.

Quiere evadirse de la realidad porque no le gusta y para esto acude a los paisajes. También habla de la monotonía. En la adolescencia el amor es inconstante porque en esta época la gente no piensa en el amor como finalidad para agrandar tu familia, los amores vienen y cuando te cansas se van.

Además, en este poema resalta el tema amor, sobre todo en la siguiente estrofa:
Las lágrimas sonríen,
La tristeza es de alas,
Y las alas, sabemos,
Dan amor inconstante.
Aquí Cernuda plasma su idea de que la juventud es la etapa más feliz de la vida, ya que debido a la inocencia y a la inexperiencia de las personas a esta edad y al no ser conscientes de los problemas que existen en la vida son más felices. Además, a estas alturas de la vida uno piensa en tener diversos amores pasajeros, y no en tener un amor para toda la vida con el fin de estar siempre con esa persona y agrandar la familia. Desde el punto de vista de Cernuda, en esta etapa se es más feliz porque al no enamorarse no se entristecen por el amor.
En esta estrofa quiere decir que cuando encuentras el amor llega la felicidad a tu vida, y esa felicidad dura hasta que ese amor se va, momento en el que llega la tristeza y esta tristeza se convierte en lágrimas otra vez, por eso habla de las alas, por que según Cernuda el amor, al igual que la felicidad viene y va; estas alas dan un amor inconstante por este mismo motivo.

La estructura de este poema se puede considerar libre, quizás por la influencia francesa. No hay rima ni regularidad métrica.

En este poema pueden encontrarse las siguientes figuras retóricas:
  • Hipérbaton: En el 3º y 4º verso; “Son de nieve los campos/ y de nieve las horas” Se altera el orden lógico de los términos que constituyen la frase.
  • Hipérbole: Aparece en el 4º verso, “Y de nieve las horas”. Está haciendo una exageración.
  • Paralelismo: Aparecen en el 3º y 4º verso; “Son de nieve los campos/ y de nieve las horas”, ya que tienen una estructura sintáctica semejante.
  • Antítesis: Se aprecia en los versos 9 y 10; “Las lágrimas sonríen /La tristeza es de alas” . Aquí expone dos ideas contrarias, la alegría y la tristeza. En el verso 16 también hay un ejemplo de antítesis; “Pasa el dolor y la alegría.” Habla de dos palabras con significados opuestos, dolor y alegría.
  • Concatenación: En los versos 10 y 11; “La tristeza es de alas, /Y las alas, sabemos,”. En estos dos versos hay concatenación, ya que el verso 10 termina con “alas” y el 11 empieza con “Y las alas”.
  • Epanadiplosis: Aparece en los versos 13 y 14; “Los árboles abrazan árboles,/Una canción besa otra canción;”, Empiezan y terminan el verso con la misma palabra.
  • Personificación: En los versos 13 y 14; “Los árboles abrazan árboles,/Una canción besa otra canción;” Está personificando a los árboles y a las canciones, ya que dice que abrazan y besan respectivamente, acciones que son propias de las personas.
  • Metáfora: En el verso 15; “Por los caminos de hierro”.
  • Asíndeton: Hay asíndeton en todo el poema, como por ejemplo: “Y las alas, sabemos,”

Comentario del poema "Niño tras un cristal"

Niño tras un cristal.
Al caer la tarde, absorto
Tras el cristal, el niño mira
Llover. La luz que se ha encendido
En un farol contrasta
La lluvia blanca con el aire oscuro.
La habitación a solas
Le envuelve tibiamente,
Y el visillo, velando
Sobre el cristal, como una nube,
Le susurra lunar encantamiento.
El colegio se aleja. Es ahora
La tregua, con el libro
De historias y de estampas
Bajo la lámpara, la noche,
El sueño, las horas sin medida.
Vive en el seno de su fuerza tierna,
Todavía sin deseo, sin memoria,
El niño, y sin presagio
Que afuera el tiempo aguarda
Con la vida, al acecho.
En su sombra ya se forma la perla.

Este poema pertenece al libro Desolación de la Quimera, el cual se considera como una revisión de cuentas del poeta con su pasado. Al final, aquí lo encontramos solo, reflexivo, crítico, seco y amargo. No obstante, está sostenido aún por su voluntad de descubrir y rescatar lo humano esencial, cuya fe no ha perdido, y de vivir por ello y para ello, limpia y dignamente.

El tema del poema es la mirada cariñosa al estado anímico de un niño que está a punto de superar la infancia.
Aunque no es el tema fundamental, se puede apreciar un tema propio de la generación, el de civitas hominium, la ciudad como lugar agradable, confortable donde vivir. Mientras llueve, en invierno, el niño se encuentra envuelto en el calor de su habitación.
También se puede observar un tema peculiar de Luis Cernuda: La soledad en la que se encuentra el niño encerrado en su cuarto imaginando y viendo como cae la lluvia.
Cernuda rememora el momento previo a la superación de la infancia por parte de un niño, que puede ser él mismo. Por eso lo describe solo al anochecer en su habitación entreteniéndose con un libro, imaginando sus fantasías. En ese estado está aún en la infancia, donde aún no hay experiencias determinantes, ni anhelos ni envidias. Resalta estos momentos de paz antes de superar la infancia e introducirse en la vida consciente.

Este poema está formado por cuatro estrofas de cinco versos cada una y un verso final que por su significado funciona como conclusión o idea principal. Los versos son libres, no miden lo mismo ni riman entre ellos. Este uso fue frecuente por los escritores del grupo del 27. Este poema presenta una versificación sencilla, con muchos versos de arte menor. Los autores del 27 conjugan en perfecto equilibrio formas próximas a lo popular con otras novedosas o vanguardistas.
Es un poema descriptivo de un niño recogido en su habitación que ve a solas cómo anochece mientras se entretiene con un libro.


Según el contenido de este poema podemos distinguir varias partes:
  • Primera, segunda y tercera estrofa: Descripción del momento y el lugar en el que se haya el niño. Éste se encuentra en su habitación mirando cómo anochece y llueve. Ha terminado su jornada escolar y se entretiene mirando un libro.
  • Cuarta estrofa y verso final: El poeta resalta un momento de la inocencia del niño, que está a punto de hacerse mayor.

En este poema aparecen los siguientes recursos literarios:

  • Hipérbaton: Esta figura aparece en los versos 16 y 18 “ Vive en el seno de su fuerza tierna”, “todavía sin deseo”, “sin memoria”, “el niño”.
  • Paralelismo: Aparece en el verso 17: “todavía sin deseo, sin memoria, sin presagio. Se repite la misma estructura sintáctica y se incide en la descripción de la etapa infantil con esas características.
  • Personificación: En el verso 7. “La habitación a solas/le envuelve habilmente”. El confort de la habitación, su calor, le protege de la lluvia y viento que hace fuera.
  • Símil: Está en el verso 9, “El visillo...como una nube”. La blancura y dibujos del visillo le parece al niño una nube.
  • Metáfora: En este poema Cernuda utiliza muchas metáforas. Un ejemplo aparece en el verso 10, “ El visillo le susurra lunar encantamiento”. El visillo se mueve (el viento se cuela por la ventana) y ese sonido parece un susurro que le habla. Se resalta la soledad del niño: “ le habla el visillo, le protege la habitación”. Otro ejemplo aparece en el verso 12, “es ahora la tregua”, con esto se refiere al descanso, a la evasión de las tareas del colegio. En el verso 19 y 20 aparece también una metáfora; “El tiempo aguarda con la vida al acecho”, aquí se interpreta la superación de la infancia, que es inminente y en ese momento Cernuda lo presenta con temor. En el verso 21, “en su sombra la perla ya se forma” la metáfora es la esencia del carácter de la persona que se está fraguando en la niñez. Esa sensación de soledad ( y otros rasgos) se harán realidad de mayor.
  • Metonimia: Aparece en el verso 11, “El colegio se aleja”. Las tareas, el trabajo del alumno para estar atento y rendir en el colegio. Se utiliza el nombre del establecimiento, por lo que se hace en él.
  • Enumeración: En los versos 14 y 15; “ La noche, el sueño, las horas sin medida”. Tiempo que transcurre hasta volver al colegio. Con la expresión “ Horas sin medida” se resalta la libertad de esos momentos en contraposición a la disciplina del colegio.

Comentario del poema "Yo fui"

Yo fui
Yo fui.
Columna ardiente, luna de primavera,
Mar dorado, ojos grandes.
Busqué lo que pensaba;
Pensé, como al amanecer en sueño lánguido,
Lo que pinta el deseo en días adolescentes.
Canté, subí,
Fui luz un día
Arrastrado en la llama.
Como un golpe de viento
Que deshace la sombra,
Caí en lo negro,
En el mundo insaciable.
He sido.


El poema Yo fui forma parte del libro Donde habite el olvido que significa el choque continuo entre los sueños de felicidad y gozo del poeta y de la realidad amarga de la vida, lo que evoca un gran desengaño. En este poema se observa una brevedad tanto de contenido como de forma, catorce versos que parecen resumir las preocupaciones que acechan al poeta. Aquí también está presente Bécquer, en el título de una parte del libro La realidad y el deseo . Su sentido trascendental y esencial proviene de su vena romántica. Esta mirada al pasado señala su profunda insatisfacción presente ya que no se visualiza futuro alguno.

En este poema Cernuda resume brevemente el choque que se ha producido en su vida pasada entre La realidad y el deseo. El poeta estaba tan impregnado de esa idea que terminará dando nombre a toda su obra posterior a 1936: La realidad y el deseo. No sólo el poeta siente esas angustias, el autor piensa que esto es también es igual para todo hombre.

Lo primero que observamos en el poema es que se trata de una construcción circular cerrada, ya que el verso primero y el último son el mismo, además de dos formas verbales muy próximas pero con matices estilísticos que los diferencian. Las dos formas son “fui” y “he sido”. “Fui” sitúa la acción en un pasado alejado del presente que dependerá del tiempo (hora, día, semana, mes...). “He sido” señala una acción que hace de puente entre el pasado y el presente, es un pasado más reciente.
La estructura métrica se distingue por cierta regularidad métrica que viene de la distribución de las sílabas: lo que equivale al ritmo y a la musicalidad. La primera parte del poema posee versos más largos y llega hasta el verso seis, la segunda tiene versos más cortos y llega hasta el final. Esta distribución métrica se corresponde con la del contenido.
Las partes en las que se divide el poema son las siguientes:
  • En el verso “lo que pinta el deseo en días adolescentes”, un deseo que parece imposible de realizar y que además se sitúa en el pasado
  • Y el verso “En el mundo insaciable”
    Su adolescencia había pintado un mundo que no se corresponde con la realidad llena de angustias, de problemas, propios más bien de un ser atormentado al que el mundo no puede saciar sino decepcionar. Antes de que empiece el poema, el “ Yo fui” contiene todo lo que vendrá a decir después. Estas ideas esenciales del poema no está solamente destacadas por la estructura, por la métrica, por la situación de las palabras claves en el poema, si no que tanto las imágenes como lo términos que les dan cuerpo nos trazan la forma de ver de Cernuda.
    Al analizar el lenguaje del poema daremos una nueva iluminación al mismo. Tanto los adjetivos como los sustantivos se distribuyen en el texto en dos campos semánticos que se corresponden con ese sentido de lucha o dialéctica que tiene el poema.
    1. El de la luz:
    Observemos primero las palabras luna (verso 2), mar (verso 3), luz (verso 7), llama (verso 8). Estas palabras destacan la claridad, la luminosidad. Tienen una importancia considerable los calificativos que se refieren a los dos primeros (luna, mar) la luna es “de primavera” y el mar “dorado”. Tanto “luz” como “llama” añaden la característica de brillo a los ya señalados con anterioridad. Quizás con esto Cernuda quiere referirse a la pasión por vivir la vida propia de la juventud. La palabra “llama” sugiere también que nos hayamos en presencia del tema amoroso que simbólicamente ha tenido siempre el vocablo. Los adjetivos “ardiente” y “dorado” subraya aún más este tema. Todo sugiere el deseo de que algo nuevo surja, de que brille la esperanza: “la luz de primavera” (verso 3), “el amanecer” (verso 5), “en días adolescentes” (verso 6).
    2. El de la sombra:
    Frente a este deseo se interpone el mundo insaciable que se corresponde con el lado de la sombra: el golpe de viento que terminará apagando la llama de modo brusco, inesperado, repentino.
    El mismo esquema que hemos visto para las formas nominales aparece en las formas verbales agrupándose en los siguientes campos semánticos:
    1. “deseo”: Busqué, pensé, canté, subí, fui luz
    2. “la realidad”: Caí
La obsesión, la desesperanza, la angustia y el desasosiego impregnan todo el poema. Los versos de Cernuda son reiterativos e insistentes.
Frente al sentido romántico, ilusionado, lleno de posibles placeres y amores se halla el mundo hostil, desapacible, desarraigado y solo. Cernuda siente que el mundo que le ha tocado vivir es negro e “insaciable” de negrura. No hay lugar para la esperanza ni para el futuro, puesto que el presente no existe, solo queda el pasado, tal como nos lo dice Luis Cernuda.
En este poema aparecen los siguientes recursos literarios:
  • Asíndenton: Este poema se caracteriza por la falta de nexos en las frases, como en estos versos:
    Columna ardiente, luna de primavera,
    Mar dorado, ojos grandes.
    - Enumeración: En este poema hay una clara enumeración, como por ejemplo en los versos mostrados anteriormente.
    Cernuda no utiliza ninguna regla concreta para la medida de sus versos, son libres, no hay rima ni un número concreto de sílabas en cada verso.

La obsesión, la desesperanza, la angustia y el desasosiego impregnan todo el poema. Los versos de Cernuda son reiterativos e insistentes.
Frente al sentido romántico, ilusionado, lleno de posibles placeres y amores se halla el mundo hostil, desapacible, desarraigado y solo. Cernuda siente que el mundo que le ha tocado vivir es negro e “insaciable” de negrura. No hay lugar para la esperanza ni para el futuro, puesto que el presente no existe, solo queda el pasado, tal como nos lo dice Luis Cernuda.



viernes, 16 de marzo de 2012

Evolución poética de Cernuda

Desde 1936 Cernuda reunió sus libros de poemas bajo el único título de La realidad y el deseo, título que resume temáticamente el núcleo central de su obra poética. La última edición de esta obra fue publicada un año después de su muerte en México, en 1963.
La evolución poética de Luis Cernuda sigue un curso continuado, sin grandes altibajos y muy ceñido a su curso biográfico. Su poesía es muy unitaria, no es fácil distinguir etapas.
Pese a esto, podemos distinguir dos etapas en su obra separadas por la línea divisoria temporal de 1936, año en el que aparece la primera edición de La Realidad y el Deseo.
La primera etapa estaría articulada en tres fases:
  • La fase inicial, en la que incluiría los libros Perfil del aire y Égloga. Elegía. Oda.
  • La surrealista, integrada por Un río, un amor y Los placeres prohibidos.
  • La tercera fase es de carácter neorromántico, compuesta por Donde habite el olvido.
    En la segunda etapa, se establecen dos fases:
  • La poesía de guerra, escrita entre 1936 y 1939.
  • La poesía de exilio, iniciada con Las nubes en 1940.
    Desde otro punto de vista, el de Octavio Paz, el carácter unitario de la poesía de Cernuda es básico, se entiende como una autobiografía espiritual del poeta y como un testimonio de la situación del hombre moderno. En ese proceso vital, Octavio Paz establece cuatro momentos diferentes:
  • Adolescencia, aprendizaje poético y maestría: Perfil del aire y Égloga. Elegía.Oda.
  • Juventud, blasfemia, rebeldía, pasión y amor al amor: Un río, un amor, Los placeres prohibidos, Donde habite el olvido.
  • Madurez, contemplación de los poderes terrestres y meditación sobre las obras humanas: Invocaciones, Las nubes, Vivir sin estar viviendo, Como quien espera el alba.
  • Límite con la vejez, mirada precisa y reflexiva: Con las horas contadas,Desolación de la Quimera

jueves, 15 de marzo de 2012

Obra no poética



Su obra no poética está compuesta por cinco narraciones: una obra de teatro, (la única que consiguió terminar frente a munchos intentos), otra comedia inacabada, un diario de viaje, (con unas anotaciones y páginas de diario que aparecen en la edición posteriormente), además de dos traducciones shakespearianas que aparecen en el libro dedicado a la poesía La realidad y el deseo en el que también figuran traducciones de poetas franceses, ingleses y del alemán, Hölderlin. Ha publicado además muchos artículos, colaboraciones en revistas y cuatro libros de ensayos poéticos: Variaciones sobre tema mexicano (1952), Estudios sobre poesía española contemporánea (1957), Pensamiento poético en la lírica inglesa (siglo XIX) Poesía y literatura I y II en 1960 y 1964 respectivamente, Crítica, Ensayos y evocaciones (1970). Sus prosas poéticas son Ocnos y Variaciones sobre Tema.



jueves, 8 de marzo de 2012

Biografía


Luis Cernuda
Su educación fue rígida debido al carácter y a la condición militar de su padre. Con motivo de la traslación de los restos de Bécquer a los nueve años de su edad, empieza a leer poesía y más tarde empieza a escribir, animado por un profesor. Empezó a estudiar derecho en la Universidad de Sevilla en 1919, siendo Pedro Salinasuno de sus profesores, quien lo ayudó con sus primeras publicaciones. En 1923 deja la Universidad de Sevilla para hacer el servicio militar e ingresa en el Regimiento de Caballería de Sevilla. Asiste con Higinio Capote y Joaquín Romero Murube a las tertulias literarias organizadas por Salinas, lee a los clásicos españoles y a autores franceses, especialmente André Gide, que supone para él una revelación. En 1925 conoce a Juan Ramón Jiménez y publica sus primeros poemas en Revista de Occidente. En 1926 viaja a Madrid; colabora en La Verdad, Mediodía y Litoral. Lee a los surrealistas franceses y le influyen en especial Pierre Reverdy y Paul Éluard; a este último lo traducirá más tarde.Su obra no poética está compuesta por cinco narraciones: una obra de teatro, (la única que consiguió terminar frente a munchos intentos), otra comedia inacabada, un diario de viaje, (con unas anotaciones y páginas de diario que aparecen en la edición posteriormente), además de dos traducciones shakespearianas que aparecen en el libro dedicado a la poesía La realidad y el deseo en el que también figuran traducciones de poetas franceses, ingleses y del alemán, Hölderlin. Ha publicado además muchos artículos, colaboraciones en revistas y cuatro libros de ensayos poéticos: Variaciones sobre tema mexicano (1952), Estudios sobre poesía española contemporánea (1957), Pensamiento poético en la lírica inglesa (siglo XIX) Poesía y literatura I y II en 1960 y 1964 respectivamente, Crítica, Ensayos y evocaciones (1970). Sus prosas poéticas son Ocnos y Variaciones sobre el Tema.
En 1927 publica su primer libro lírico, Perfil del aire , pero es atacado por Juan Ramón Jiménez, quien considera a este libro demasiado influido por Jorge Guillén. En diciembre asiste a los actos celebrados en el Ateneo de Sevilla con motivo del tercer centenario de la muerte de Góngora, pero sólo como oyente, aunque ya había conocido a varios miembros de la que después sería denominada Generación del 27.
Después de fallecer su madre, va a Madrid, donde conoce a Vicente Aleixandre.
Se traslada luego a Madrid en 1929 y allí trabaja en la librería de León Sánchez Cuesta. Asiste a diversas tertulias en compañía de Vicente Aleixandre y de Federico García Lorca; este último le presenta a Serafín Fernández Ferro y Cernuda se enamora de él, pero este no le corresponde, solo cuando necesita su dinero. Este amor insatisfecho inspirará sus libros Donde habite el olvido y Los placeres prohibidos. Cernuda se involucra en el proyecto de las Misiones pedagógicas gracias al cuál conoce a Ramón Gaya y a Gregorio Prieto. Además, colabora en la revista Octubre de Rafael Alberti (1933). Al año siguiente publica Donde habite el olvido y visita otra vez Málaga. Colabora en la revista Cruz y Raya de José Bergamín. En 1936 publica la primera edición de La realidad y el deseo.
Le escribió una elegía a Federico García Lorca cuando se enteró de que había muerto. Pasó dos meses como agregado de la Embajada Española en París y vuelve a Madrid, donde se alista en el Batallón Alpino. En abril de 1937 se traslada a Valencia, donde colabora con Hora de España y publica la elegía que había escrito a Lorca. En el II Congreso de Intelectuales Antifascistas, en el que participa, conoce a Octavio Paz. En 1938 parte a Inglaterra a dar un ciclo de conferencias y conoce a Rafael Martínez Nadal, quien luego será una de sus estudiosos. Termina Las nubes y escribe los poemas en prosa de Ocnos. En 1944 un nuevo amor le inspira los poemas de Vivir sin estar viviendo y publica en el Bulletin of Hispanic Studies varios ensayos sobre poesía española; traduce Troilo y Cresida de Shakespeare (1945).
En 1947 se inicia su exilio norteamericano. Tres viejaes a México le hacen desear volver a vivir en una tierra donde se habla el español.
Se establece en México capital en 1952 y se enamora de Salvador Alighieri. A el están dedicados los Poemas para un cuerpo y sus Estudios sobre poesía española contemporánea. En 1959, al fallecer Manuel Altoguirre se ocupa de editar las Poesías completas de su amigo. En 1960 Carlos Barral le publica en Barcelona los ensayos contenidos en las dos partes de Poesía y literatura y el 5 de noviembre fallece en la Ciudad de México y es enterrado pocos días después en España.